En Club de Vapores Etílicos decidimos crear un espacio para reconocer a aquellos jugadores que se han destacado, fecha tras fecha, de una forma u otra. Hete aquí pues, la presentación de los "Premios CDVE" a los futbolistas dignos de mención al final de cada fecha del campeonato uruguayo.



Premio "Guardaespaldas"



Otorgado al jugador de mejor marca. Y con este término somos muy generosos. Nos referimos a "serruchado, bajado, quebrado, relevado de la posesión del esférico, etc."




Premio "Rompenueces
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Otorgado al jugador que parta a algún rival o en su defecto le manotee los quinotos a algún atacante y luego los ponga a la venta en mercado libre. Parecido al premio anterior, pero sin acción futbolística digna de mencionar.




Premio "Luz de arbolito navideño
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Otorgado al jugador más interminente. O séase, en el minuto 5 mete un gol desde el círculo central y en el minuto 45 hace un penal bajándole los lompas al delantero, le sacan amarilla y, tras el gol, le muestra el dedo mayor al juez (logrando la roja).




Premio "Culo de estatua"

Otorgado al jugador que no hace nada, pero nada de nada durante un partido. La nada misma, personificada. En realidad es tan inmaterial lo que hace (o mejor dicho lo que no hace) que el premio no lo puede ni recibir. Algo así como darle el Oscar al fantasma Gasparín y pretender que lo agarre y encima diga un discurso.




Premio "Castillo"



Otorgado al arquero de la fecha. Pelota que se le escapa de las manos, salida a papar moscas (con gol incluído), atención médica a un jugador (contrario) mientras otro jugador (contrario) la cuelga del ángulo, etc.




Premio "Joya"



Otorgado a aquel jugador que no baja nunca los brazos, ni siquiera cuando el cuadro va ganando por 7 a 0 y, contra todos los pronósticos, y cuando el DT le viene pidiendo hace rato jugar a media máquina, mete el octavo gol y sale corriendo a festejarlo como si fuera la final del mundial de clubes contra el Barcelona.




Premio "Marinero"



Otorgado al sufrido jugador que a pesar de estar engripado y con una fiebre de 40, se juega la ropa y alienta al equipo desde su yate de 50 metros de eslora, siguiendo el partido por rojaindirecta (muy humilde para pagar cable)