Los ataques de nostalgia deberían ser tenidos en cuenta por la comunidad médica como una afección seria. Generalmente le vienen a uno cuando esta solo y con alguna copita encima.

Recuerda su niñez, cuando todo era simple y divertido; cuando no había que esforzarse mucho--tal vez un poco en la escuela--y al volver a casa era todo felicidad hasta el otro día que había que volver a la escuela. Sin más ni más, aquí van algunos recuerdos que resuenan más fuerte que otros en este preciso instante.



¿Tiene plata pal juda?

Jodíamos a nuestras madres para que nos fabricaran una suerte de sábana rellena de cuanta porquería anduviera sobrando por la casa: polifón, algodón, trapos, etc. Le daban una forma más o menos de humano con una cabeza que era redonda y terminaba en un cono bastante puntiagudo y otras cuatro protuberancias que simbolizaban los brazos y las piernas. Nos sentábamos al menos un par de amigos en algún zaguán y a todo transeúnte le pedíamos: "¿tiene plata pal juda?" Tras largas horas de trabajo terminábanmos con unas cuantas moneditas.
Según tengo entendido la tradición dictaba que con ese dinero se comprara pirotecnia la cual se utilizaría para quemar al susodicho juda, pero como nosotros éramos tan políticamente correctos, nunca usamos el dinero recaudado para tal fin.



El ring-raje

Innumerables tardes divertidas disfrutamos corriendo como desaforados y profiriendo risotadas guturales como hienas persiguiendo alguna pobre presa. La actividad: tocar todos los timbres en algún edificio de apartamentos y salir rajando como alma que lleva el diablo.

Algunos ring-rajes memorables

El ordinario
- ¡Riiinnng!
- Sí, ¿quién es? (voz de vieja)
- Señora, le habla la vecina, ¿usted tiene agua?
- ¡A ver espere un poquito que me voy a fijar! ... ... ... ¡Sí, yo tengo agua!
- Bueno, ¡vaya a lavarse la cotorra!

El fino
- ¡Riiinnng!
- ¿Quién es? (voz de vieja otra vez)
- Señora, le habla la portera, ¿a usted le sale agua de la canilla?
- ¡Me voy a fijar! ... ... ... ¡Sí a mí me sale agua!
- ¿Y qué quiere que le salga? ¿Vino?



Las lágrimas caen sobre Montevideo

Esto ya entraba dentro de las operaciones nocturnas de sabotaje. Subíamos de noche por los techos linderos (cosa que no sospecharan del nuestro) llevando a duras penas un balde lleno de agua. Nos apostábamos en el borde mismo y esperábamos... Aún a tan temprana edad, la paciencia ya era una virtud. Tras un buen rato de espera, repentinamente la voz de alerta: ¡viene uno! O: ¡vienen dos! Lo mejor es cuando venía alguna parejita caminando abrazados.
Tras haber practicado esta misión incontables veces, ya teníamos dominado el momento que había que dar vuelta el balde (acción coordinada) sobre el objetivo. También sabíamos cuántos microsegundos luego que el agua fría hiciera contacto sobre el objetivo se podía observar, al objetivo, antes que éste empezara a mirar para arriba como un tigre rabioso al que le han tirado un balde de agua helada por la cabeza.
Lo más difícil de estas misiones era volver sigilosamente por las azoteas (sin despertar a los dueños de casa) mientras tratábamos de contener las carcajadas espasmódicas.

De notar un par de misiones muy exitosas y peligrosas:

1) Tras el baldazo, el tipo y la novia empezaron a putear a los cuatro vientos. Que iban a llamar a la policía, al ejército y al Vaticano. Luego golpearon al azar las puertas cercanas (escuchamos eso mientras huíamos sigilosamente como ya expliqué)

2) Tras el baldazo, el tipo empezó a juntar cascotes de la vereda rota y a tirarlos por los aires (hacia el techo donde estábamos huyendo sigilosamente). Varios impactaron sobre claraboyas, haciéndolas añicos. Yo, que llevaba el balde vacío en ese momento de peligro, opté por usarlo como casco. Recuerdo que de alguna casa salió un tipo (oíamos las voces): "¿Qué te pasa loco? ¡Pará la mano!" Y el objetivo, lleno de ira, procedió a explicarle la situación. Pero no pudimos obtener toda la información porque ya estábamos de vuelta, bastante cagados por decirlo de alguna manera.


Bueno espero que les haya traído gratos recuerdos y también espero que ninguno de ustedes haya sido uno de los "objetivos". Si así fue, lo siento profundamente... (¡jua!) No, en serio, eh. (¡juaaa!)